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Brief (459-12222)

Praia da Granja (Portugal) Hôtel da Granja, 19 Mayo 1923

Mi respetable y querido amigo:

No he contestado antes a sus gratas cartas, porque deseaba hacerlo al enviarle la tirada aparte de Die Bleitafel von Alcoy. Pero la imprenta, que tiene mucho trabajo, se ha retrasado, así es que escribo a V., dejando el envío de su trabajo para cuando yo lo reciba, que espero será pronto.

La traducción castellana del mismo está desde hace tiempo en la imprenta. En cuanto haya corregido un par de pruebas se las enviaré a V. para que me diga si la traducción es publicable y qué correcciones hay que introducir en ella.

No se a ciencia cierta cuales son los motivos que han inducido al prof. Meyer-Lübke a venir a España. Oí decir que eran de orden económico. No es él, el unico sabio extranjero que nos visita, pues otros muchos profesores han pasado en estos últimos tiempos por nuestro país, incluso Einstein. Con alguno de ellos hemos tenido dificultades, como, por ejemplo, con Farinelli. Cuando vino éste a Madrid y Barcelona nos ofreció dar una conferencia en Bilbao. Convinimos el precio y la conferencia gustó mucho, aunque algunos encontraron, a mi juicio, sin razón, que había hecho el juego de los nacionalistas vascos.

Farinelli preguntó a Echegaray si nuestra Sociedad podría hacer una segunda edición de Guillaume Humboldt et l’Espagne.1 Aun cuando, en general, la Revue Basque no publica más que trabajos inéditos, acordamos reproducir el mencionado trabajo y hacer de él una tirada aparte numerosa que el autor pudiera poner por su cuenta a la venta. Pero Farinelli que, sin duda, tiene dificultades económicas, quería, a todo trance, un compenso materiale que no se lo pudimos dar, pues solo subvencionamos trabajos inéditos y relativos al país vasco. El profesor italiano nos escribió entonces unas cartas muy incorrectas y rompió toda relación con nuestra sociedad. Lo sentí mucho, pero no cambiamos nuestra resolución, pues, como V. comprenderá, no podíamos admitir imposiciones, ni en último caso estábamos obligados a nada.

Por lo demás, del prof. Meyer-Lübke también oí decir en Guernica que le molestaba vivir en Bonn a causa de la ocupación por tropas de color. En todo caso me anunció Apraiz que Meyer-Lübke volvía a España, que daría unas conferencias en Madrid y Barcelona y que deseaba también darlas en el País Vasco. Como V. sabe, los vascófilos estamos muy desperdigados en Euskalerria: no era, por lo tanto, fácil reunir en un punto dado, a los oyentes. Además, según creo, Meyer-Lübke se limitó en Madrid, según me dijo Américo Castro, a tocar algunos puntos elementales de Linguística romance, de los que ya antes había tratado en sus libros. Me pareció, por lo tanto, que la utilidad de sus conferencias en Euskalerria no habría de ser grande, tanto más cuanto que habla el castellano con mucha dificultad. Propuse a la Junta y esta aceptó, que pidiéramos al prof. Meyer-Lübke, en vez de conferencias, colaboraciones en la Revista.

Respecto a lo que dije de Cein cidin guiçon? me escribe Saroïhandy. No acepta ninguna de mis dos hipótesis.2 El cree que guiçon está por guiçondu, pues “jamais on n’a pu employer cidin avec un verbe transitif comme eguin.” No sé como dice esto, pues aparte del “eguin bedi" del Padre nuestro, Leiçarraga escribe: “eta sossagu handia eguin cedin” (San Mateo, VIII, 26. Ed. Dodgson, que es la única que tengo a mano).

¿Que opina V. de todo esto?

A proposito de Dodgson, sabrá V. que murió hace algunos meses. Lacombe quedó en enviarme una necrología,3 pero esta temporada se ha vuelto muy vago. Yo mandé mi articulito sobre Zur K d. B. von Sare a Euskaleŕiaren Alde porque me dijo que deseaba escribir él sobre este asunto y no me envía nada.4

Hemos venido aquí a visitar a mis cuñados. Volveremos a San Sebastián a mediados o fines de Junio.

Sabe soy su siempre affmo amigo
Julio de Urquijo

P. S. Estoy leyendo Linguistique et Dialectologie Romanes (Montpellier 1923). Su autor, Millardet parece un poco jaloux de que los “géographes” respeten a V. más que a los otros romanistas.

Muchas gracias por Etymologisches, que mando a la imprenta.5


[1] Farinelli (1898, 19242).

[2] Cf. J. de U. (1923: 338-339) y cartas 484 y 485.

[3] Lacombe (1923).

[4] Lacombe publica esta reseña en BSL 23 (1922b): 135-136.

[5] H. S. „Etymologisches“, RIEV 14 (1923e): 588.